Stumptown Coffee Roasters

Primer día en Seattle:

Decidí tomarme la primera taza de Seattle en Stumptown Coffee Roasters antes de caminar por Dowtown. Una de las cosas más notables de esta ciudad es la cultura de café que mantiene, pues más allá de ser la casa de los creadores de second wave (Starbucks), su población general tiene algún grado de conocimiento sobre café. La Marzocco USA y Slayer tienen sus headquarters en esta ciudad. Camino a Stumptown, Behrane, un señor originario de Etiopía con conocimiento general sobre la industria del café y a quien le resultó interesante el hecho de que solicitara que me dejara en Stumptown y no en Starbucks. Entabló una buena conversación compuesta en un 80% por café y Etiopía, me mostró dónde quedaba Starbucks Reserve, sitio que me recomendó visitar por su grado de inversión y lujo. A pocas cuadras de Stumptown, decidió aclarar unas cuantas dudas sobre Panamá a nivel general, dejando así una plática sobre Charles Darwin y Noriega. Sí, todo en la misma oración…

Había llegado a mi destino.

¿Por qué Stumptown?

Stumptown Coffee Roasters es un Coffeeshop con sede en Portland Oregon, fue uno de los primeros Third Wavers, abriendo sus puertas en 1999. Desde entonces abrió sucursales en Seattle, New York, y Los Ángeles. En el 2005 fueron vendidos al grupo de Peet’s Coffee. No obstante, han hecho un gran trabajo manteniendo el norte original de Dwane Sorenson y el movimiento Third Wave.

Luego de ver la carta de granos, encontré un buen spot frente a la ventana para disfrutar de una increíble taza de Rwamweru de Ruanda filtrada en Chemex por el Barista Jeff, quien fue tan amable de sacarme mi clásico mugshot. Luego de tomar las fotos tradicionales de cappuccino, uno de los clientes me comentó que en el Roaster, a unas cuantas cuadras, estaban haciendo catas abiertas a las 3pm todos los días, lastimosamente eran las 3:45 así que me tocó regresar otro día. Era hora de partir, no sin antes llevarme un mug cargado con café Guatemalteco, para acompañar mi caminata hasta la estación del Light Rail.

Fue interesante bajar la calle con una taza de cerámica cargada con café en la mano sipping en cada semáforo mientras disfrutaba de unos 7 grados Celsius. Llegando a Westlake Station me topo con este tipo tocando Soprano Sax en plena calle. Buen Café, Buena Música, Buen Ambiente, Buena Ciudad. ¡El Coffee Rally había iniciado!

Al día siguiente fui al Roaster de ellos (la otra sucursal) y participé de una de sus catas públicas a las 3pm, llevándome aquel sabor agradable de verlos trabajando por crear conocimiento y cultura al público general.

Menú: 6/8    Servicio: 5/8  Café: 6/8  Ambiente: 7/8

6Stars

Puntaje Final: 6

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